Quienes estos días se han acercado al Santuario han podido ver la decoración especial del altar con motivo del tiempo de Navidad.
Predominan los claveles rojos y otras flores del mismo tono que llenan de vida y alegría este tiempo tan significativo.


Pero lo que más ha sorprendido a muchos ha sido el traje azul claro que luce la Virgen Peregrina, una combinación que ha llamado la atención por lo bien que resalta y la serenidad que transmite.
Una estampa preciosa para estos días en los que Pontevedra recibe a tantos visitantes que vuelven a casa para celebrar la Navidad en familia.