Hoy nos hemos reunido como comunidad para celebrar la Presentación del Señor, también conocida como el Día de la Candelaria, una festividad llena de luz y significado.

Esta fiesta recuerda el momento en que María y José presentaron al Niño Jesús en el templo de Jerusalén, cumpliendo la ley judía. Allí, Ana y Simeón reconocieron en Él la luz destinada a iluminar a todos los pueblos, un símbolo que sigue vivo en la tradición de encender y bendecir las velas en este día.
Durante la celebración, entregamos velas a todos los asistentes y las bendijimos, recordando que Cristo es la luz que guía nuestro camino y disipa toda oscuridad.
Gracias a todos los que nos acompañasteis en este día tan especial, compartiendo fe, oración y tradición en nuestro Santuario.